Versos Spanish José María Heredia y Heredia Triunfo De La Patria

Spanish poem

Triunfo De La Patria

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Cuando en la etérea cumbre De los eternos Andes se amontonan Mil pavorosas nubes, De hielo, fuego y destrucción preñadas, Y con fúnebre cerco los coronan, En negra sombra se oscurece el día, Y gira en las llanuras aterradas Triste, sordo rumor, nuncio de muerte. Pero si el rayo fuerte Estalla y rompe de la nube el seno, La densa oscuridad rasga su velo, La fiera tempestad ruge bramando, Y más puro brillando Se ostenta el sol en el desierto cielo. Así la torpe sedición que impía A la gloria de Anáhuac insultaba, Y fiera provocaba A la guerra civil y horrendo estrago, Despareció, cual humo, al solo amago Del ínclito Guerrero. La hidra feroz por él yace vencida; Y la ley afirmada, Al relucir su fulminante acero Brilla de nuevo lustre coronada. ¡Caudillo vencedor! Siempre la Patria Ídolo fue de tu alma generosa. Su independencia y libertad hermosa Siempre a su culto vieron consagrados Tu brazo y corazón. Cuando Anáhuac Vio al Ibero triunfar, puso en tus manos La centella feliz de sacro fuego Que devoró por fin a los tiranos. Hoy de furor anárquico lo libras. De la victoria espléndida el camino Mostrándote la Patria te imploraba: De su estrella el fulgor te iluminaba: ¡Llegar, ver y vencer fue tu destino! ¡Goza tu pura gloria, De ciudadanos inmortal modelo, Predilecto de Anáhuac! Por do quiera De salvación el grito y de victoria Se oye sonar. El pueblo que salvaste Una vez y otra vez, levanta al cielo Con exaltado amor tu nombre y fama, Y de su libertad e independencia Inexpugnable Paladión te aclama. Tú, Victoria, también honor ganaste Sofocando la bárbara anarquía, Y la alta profecía De tu nombre fatídico llenaste. Osó la rebelión llamar flaqueza Tu alta moderación; pero tu mano Supo frenar sus ímpetus furiosos, Y presentaste noble a los facciosos La inalterable frente que al tirano. ¿Quién pudo resistir cuando a Guerrero Al campo del honor lanzó Victoria? ¡Columnas del Anáhuac! A vosotros De hoy más la patria fía Su alto destino, libertad y gloria. Sus enemigos con maldad impía Querrán soplar en vuestras nobles almas De la discordia el bárbaro veneno. ¡Su gozo no excitéis! Por siempre unidos Os mire Anáhuac y os admire el mundo, Y húndase la anarquía Del Averno en el antro más profundo. ¡Y tú, Bravo infeliz, ángel caído!... Mi canto dolorido No insultará tu inmensa desventura. Con sensible amargura Renueva la memoria Los timbres inmortales De tu antigua virtud y de tu gloria. A pesar del laurel por el Anáhuac A tu frente gloriosa entretejido, Del rayo celestial te ves herido. En tu funesta suerte Alta lección a las facciones diste Y también a los reyes. Contra el Anáhuac o sus santas leyes ¿Quién osará luchar, si tú caíste?