Spanish poem
Melopea Autumnal
El mal del siglo mi cabeza oprime y la tristeza alienta en mis empeños. El gris es el color de mi sublime; el tizne es la gran nota de mis sueños. ¡La gama del ideal se estira süave; y corriendo la estrofa en esa escala, bate el cantar altilocuente y grave prendido al pensamiento como un ala! Los miserables nervios me atormentan; y la bilis se cuaja en mis cantares; y las estrofas bárbaras revientan como las gruesas olas de los mares. El ciclón de mis gritos elegiacos ha de tomarse en bienhechora calma. Venid a mí ¡oh espíritus opacos! Venid ¡oh paralíticos del alma! Ante las ninfas que su amor invocan, cantará el verso, abandonando el mundo, a esas dulces mujeres que provocan sólo un suspiro trémulo y profundo... ¡A esas hermosas de la triste endecha; del cuello arqueado que flexible arranca; y de la boca fría, que es sólo hecha para el halago de la hostia blanca! Oíd vosotros mis pesados ecos, mis gritos agrios y mis roncas salvas: ¡vírgenes mustias de pulmones secos! ¡tristes mancebos de cabezas calvas!