Spanish poem
La Enredadera
by José Selgas
Crece al pie de la ventana De Luz, la hermosa aldeana, Una hermosa enredadera, Que mece dulce y ligera El aura mansa de abril. Entre sus ramos frondosos, Verdes, brillantes, pomposos, Muestra blancas y amarillas Perfumadas campanillas La enredadera gentil. Y ciñen sus frescos brazos En voluptuosos lazos Las ramas que besa el viento Del álamo macilento, Que le dio sombra al nacer: Trepa por ellas altiva Y las oprime lasciva, Hasta descansar ufana En la graciosa ventana Con delicioso placer. Muestra la flor cada día Más lujosa gallardía, Más espléndida riqueza Más delicada belleza, Y más vida, y más amor. Y sus hojas de esmeraldas Forman ligeras guirnaldas Y brillan como un tesoro Flores de nácar y de oro Sobre el fecundo verdor. Apoyada en su ventana La cariñosa aldeana, Ve la rica enredadera Trepar altiva y ligera, Brillar pomposa y crecer; Y por los ramos tendidos Vagan sus ojos perdidos; Y como la planta bella, Siente la hermosa doncella Indefinible placer. Con inocente delicia Besa dulce y acaricia La rama fresca y lozana Que dibuja en su ventana Maravilloso festón; Y no sabe la doncella Porqué al ver la planta bella Y al acariciarla tanto, Siente un misterioso encanto Brotar en su corazón. Y le dice:--«Dulce planta, ¿Por qué tu verdor me encanta? ¿Por qué al mirarte suspiro? ¿Por qué, flor, si no te miro No siento tanto placer?» Y la flor, maravillosa Por lo fresca y por lo hermosa, Le contesta dulcemente: --«Porque es, como yo, inocente Tu corazón de mujer». Y apenas nace la aurora, La doncella encantadora Abre su casta ventana, Y ve pasar la mañana Acariciando a la flor. Su gala fecunda admira; Admirándola suspira; Suspirando la bendice... Y la hermosa flor le dice: --«Yo soy tu primer amor».