Versos Spanish José Selgas ¿No Conocéis A Laura? ¿No Habéis Visto

Spanish poem

¿No Conocéis A Laura? ¿No Habéis Visto

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¿No conocéis a Laura? ¿No habéis visto La dulce risa de sus labios rojos, Ni la tierna inquietud con que dilata La luz fecunda de sus negros ojos? Su semblante es de amor; en él retrata La fe de su ternura, Tiene de paz y bien el alma llena; Pálida es su hermosura, Pero es la palidez de la azucena. En su talle gentil halló la rosa La casta languidez con que se mueve; Y la blancura hermosa Copió en su seno la preciada nieve: El aura cariñosa Recogió de su aliento Los vuelos apacibles y suaves, Y al escuchar su acento, Trinar supieron las pintadas aves. Tan pálida y tan bella, Sus gracias todas le prestó la aurora. Ríen las flores al mirarlas ella; Y con dulce armonía La fuente gime cuando Laura llora. Su cándida alegría Es el nacer del sol; si mira triste, Es la tristeza con que muere el día. Rasgando el manto de la nube oscuro, No es más bello el azul del firmamento. Su corazón es puro; Como su corazón su pensamiento. ¿Y no la conocéis? ¿No habéis sentido El suspiro doliente De sus hermosos labios desprendido? ¿La esperanza jamás os la fingía? ¿Y en el sueño de amor más inocente No la pudo entrever la fantasía? ¿Y en apacible calma, Llenos de amor sentís los corazones, Y guardáis en el alma Profundas y queridas ilusiones?... A mí se apareció; la infancia apenas, Me regalaba hermosas Sus últimas coronas de azucenas, Sus ya pálidas rosas. Y yo la vi: mi corazón temblaba Al sol de sus miradas cariñosas; Llena de luz y de hermosura estaba. Sobre mí se inclinó, besó mi frente; En ella dejó escrito El sello de un afán puro y ardiente, El germen de un amor que es infinito. Huyó después. Y desde entonces siento De su casta hermosura El corazón sediento; En los misterios de la noche oscura La escucho suspirar; sombra lejana Por el bosque sombrío Me la finge la luz de la mañana Búscala ansioso el pensamiento mío Por la verde pradera, Por la margen del río, Cuando la tarde tímida y ligera Llueve sobre las flores su rocío. Vive en mi corazón, vive en mi vida; Mis penas desvanece, A tan profundo amor agradecida, Y calma mi desvelo; Si a mis inquietos ojos comparece, Su blanca mano me señala el cielo, Y rápida otra vez desaparece. El fuego de su lánguida belleza Derrama en mis ensueños un tesoro De ternura y grandeza, De armonías, perfumes y colores; Cielos azules recamados de oro, Campos cubiertos de lozanas flores. Visión consoladora, Manantial de mis dulces alegrías, Estrella bienhechora, Luz que ilumina mis oscuros días... ¡Qué fuera yo sin ti!... Planta sin fruto, Nebulosa mañana, Corazón lleno de amargura y luto, Hijo infeliz de la miseria humana.