Spanish poem
No Me Olvides
by José Selgas
Hay una flor hermosa, No tanto como Circe, Casta como las flores, Y como casta humilde. Su esencia es dulce y mansa, Su tallo manso y triste; Son ayes sus suspiros, Misterioso su origen. Cuídanla con esmero, Y afanosos la sirven, El inocente arroyo Y el céfiro apacible. Suplica quien la nombra, Quien ama la bendice, Y espera quien con ella La blanca frente ciñe. En ausencias penosas De amantes infelices, Lleva el dulce mensaje De lo que el alma dice. La guarda la doncella Que enamorada vive; Fecúndala inocente Su corazón de virgen; Porque la flor es todo Lo que su amor exige, Lo que su afán desea, Lo que sus sueños fingen. En la pasión primera, Dulcísima y sublime, Muestra sus mansas hojas Y oculta sus raíces. Es un recuerdo hermoso, Es ¡ay! un imposible; Es esperanza bella, Es inquietud que aflige. Esta flor misteriosa Se llama: «No me olvides».