Spanish poem
Por Las Flores Proclamado
by José Selgas
Por las flores proclamado Rey de una hermosa pradera, Un clavel afortunado Dio principio a su reinado Al nacer la primavera. Con majestad soberana Llevaba y con noble brío El regio manto de grana, Y sobre la frente ufana La corona de rocío. Su comitiva de honor Mandaba, por ser costumbre, El céfiro volador, Y había en su servidumbre Hierbas y malvas de olor. Su voluntad poderosa, Porque también era el uso, Quiso una flor para esposa; Y regiamente dispuso Elegir la más hermosa. Como era costumbre y ley, Y porque causa delicia En la numerosa grey, Pronto corrió la noticia Por los estados del rey. Y en revuelta actividad, Cada flor abre el arcano De su fecunda beldad, Por prender la voluntad Del hermoso soberano. Y hasta las menos apuestas Engalanarse se vían Con harta envidia, dispuestas A ver las solemnes fiestas Que celebrarse debían. Lujosa la corte brilla, El rey admirado duda, Cuando ocultarse sencilla Vio una tierna florecilla Entre la yerba menuda. Y por si el regio esplendor De su corona le inquieta, Pregúntale con amor: «¿Cómo te llamas?» —«Violeta», Dijo temblando la flor. —«¿Y te ocultas cuidadosa, Y no luces tus colores, Violeta dulce y medrosa, Hoy que entre todas las flores Va el rey a elegir esposa?» Siempre temblando la flor, Aunque llena de placer, Suspiró, y dijo: —«Señor, Yo no puedo merecer Tan distinguido favor». El rey suspenso la mira Y se inclina dulcemente; Tanta modestia le admira, Su blanda esencia respira, Y dice alzando la frente: —«Me depara mi ventura Esposa noble y apuesta, Sepa, si alguno murmura, Que la mejor hermosura Es la hermosura modesta». Dijo, y el aura afanosa Publicó en forma de ley, Con voz dulce y melodiosa, Que la violeta es la esposa Elegida por el rey. Hubo magníficas fiestas, Ambos esposos se dieron Pruebas de amor manifiestas: Y en aquel reinado fueron Todas las flores modestas.