Spanish poem
Yo La He Visto Tranquila; Suelta En Blancos Celajes
by José Selgas
Yo la he visto tranquila; suelta en blancos celajes, De su impalpable velo rasgado el ancho tul, Tender con indolencia magníficos encajes De la áspera montaña por el contorno azul. Y recatada y llena de vaporoso encanto, Alzarse lentamente con noble majestad, Perdidas en el aire las ondas de su manto, Cruzar de las montañas la agreste soledad. Y a la mirada ardiente del sol que la enamora Vi reflejarse en ella las tintas del pudor, Como muestra la virgen su faz encantadora Al teñirla de púrpura los rayos del amor. Y el sol, en su hermosura y en su cariño ciego, La coronó de rayos sediento de placer; Y desgarró su manto y la abrasó en su fuego; La suspendió en el aire y fecundó su ser. Temblaron comprimidos los vientos bramadores, Resonando en los ecos con desmayado afán, Y vestida la nube de sombras y colores, Sintió bajo sus alas gemir el huracán. Y derramó su manto de púrpura brillante, Y reflejó en las aguas su sombra y su color; Y se deshizo en lluvia, y arrebató inconstante Relámpagos y truenos su aliento abrasador. Y yo la vi tenderse por el azul del cielo, Perdida su hermosura, su gracia celestial, Coronadas de lágrimas las ondas de su velo, Rota sobre los aires su toca virginal. Y el sol, mirando en ella sus últimos amores, Lanzando en Occidente su trémulo fulgor, Tendió por los espacios el arco de colores, En prenda de su dicha y en nombre de su amor.