Spanish poem
En un álbum
Cuentan los magos, gentil señora, que hay una fuente junto a Basora, bajo cuya agua tal vez se cría fecundizada por su onda pura, una flor solitaria e inodora, esquiva al sol del día, que se llama la flor de la ventura.
Cuando algún mago, gentil señora, de aquellos sabios que hay en Basora coge esta planta desconocida y la da en prenda de amistad pura, esta flor solitaria e inodora, aquien es ofrecida lleva el amor, la paz y la ventura.
El que posee, gentil señora, esta sagrada flor de Basora, el campo estéril de nuestra vida cruza con planta firme y segura: y cuanta hiel y mal en sí atesora la terrenal guarida, se torna para él miel y ventura.
¡Ah!, si yo fuera, gentil señora, un mago de esos que hay en Basora, su flor sagrada recogería y en prenta santa de amistad pura te la ofreciera en el lugar que ahora esta ruin poesía que busca en tu acogida su ventura.
Benigna admítela, gentil señora, y plegue al cielo que desde ahora, esta sencilla memoria mía bálsamo sea de tu amargura cual la flor de los magos de Basora, y que esta poesía sea la evocación de tu ventura.