Spanish poem
Soneto Xxix
Nunca de amor estuve tan contento, que en su loor mis versos ocupase: ni a nadie consejé que se engañase buscando en el amor contentamiento. Esto siempre juzgó mi entendimiento, que deste mal todo hombre se guardase; y así porque esta ley se conservase, holgué de ser a todos escarmiento. ¡Oh! vosotros que andáis tras mis escritos, gustando de leer tormentos tristes, según que por amar son infinitos; mis versos son deciros: «¡Oh! benditos los que de Dios tan gran merced hubistes, que del poder de amor fuésedes quitos».