Spanish poem
El triste fin, la suerte infortunada
El triste fin, la surete infortunada (Ajeno premio de la fe constante) Del uno y otro miserable amante, A quien perdió una noche y una espada,
Oculta en sombre obscura esta labrada Piedra. Tú, peregrino caminante, Repara el grave caso, y con semblante Pio suspende el curso á tu jornada;
Que darás tiernas lágrimas no dudo A estas cenizas, donde aun dura ardiente El fuego que causó desdicha tanta;
Debida composión al mal que pudo Mudar color en la cercana fuente, Y el de su fruto en la silvestre planta.