Spanish poem
XXV (Perdido en un desierto)
by Juan Eugenio Hartzenbusch (1806–1880)
Perdido en un desierto un árabe infeliz, ya medio muerto de sed, hambre y fatiga, se encontró un envoltorio de vejiga. Lo levantó, le sorprendió el sonido, y dijo de placer estremecido: Ostras deben de ser. -Mas al verterlas, -¡ay! (Exclamó) son perlas.
En ciertas ocasiones no le valen al rico sus millones.