Spanish poem
¿Tan Grande, ¡Ay Hado!, Mi Delito Ha Sido
¿Tan grande, ¡ay hado!, mi delito ha sido que, por castigo de él, o por tormento, no basta el que adelanta el pensamiento, sino el que le previenes al oído? Tan severo en mi contra has procedido, que me persuado, de tu duro intento, a que sólo me diste entendimiento porque fuese mi daño más crecido. Dísteme aplausos, para más baldones; subir me hiciste, para penas tales; y aun pienso que me dieron tus traiciones penas a mi desdicha desiguales, porque, viéndome rica de tus dones, nadie tuviese lástima a mis males.