Spanish poem
Ya, Desengaño Mío
Ya, desengaño mío, llegasteis al extremo que pudo en vuestro ser verificar el serlo. Todo los habéis perdido; mas no todo, pues creo que aun a costa es de todo barato el escarmiento. No envidiaréis de amor los gustos lisonjeros: que está un escarmentado muy remoto del riesgo. El no esperar alguno me sirve de consuelo; que también es alivio el no buscar remedio. En la pérdida misma los alivios encuentro: pues si perdi el tesoro, también se perdió el miedo. No tener qué perder me sirve de sosiego; que no teme ladrones, desnudo, el pasajero. Ni aun la libertad misma tenerla por bien quiero: que luego será daño si por tal la poseo. No quiero más cuidados de bienes tan inciertos, sino tener el alma como que no la tengo.