Spanish poem
Al despertar
by Juana Rosa de Amézaga (1853–1904)
Dejan las aves el nocturno abrigo de las vecinas y coposas frondas, y con sus trinos de placer adulan a la naciente y sonrosada aurora.
Engastadas en nítido rocío, bellas se ostentan las gentiles rosas, y envidiando su aroma delicioso, lucen sus galas las cucardas rojas.
Cerca se escucha el majestuoso ruido que hacen del mar las bullidoras olas, y al retirarse, cual de blancas perlas, con sus espumas las riberas bordan.
¡Oh! ¡Cuánto goza en este cuadro el alma si lo contempla recogida y sola! Y Dios parece que al oído le habla en tan solemne y apacible hora.
Para la mente que inquietud agita, es lo que fresca, deliciosa copa, para el enfermo que la fiebre siente, en sus entrañas y abrasada boca.
Mi amante pecho dilatarse siento viendo, Señor, de tu poder las obras; y al contemplarlas con filial confianza, mi humilde labio tu grandeza adora.