Spanish poem
Ante Aquella Pregunta Tan Extraña
by Julio Flórez
Ante aquella pregunta tan extraña, me sonrojé... porque encontrar, al punto, no pude una respuesta; y, cejijunto, pensé: esta niña singular... ¿me engaña? Sonreí solamente, y, con gran maña, hablé de algo distinto... de otro asunto; mas ella —¡dime ya lo que pregunto!— murmuró medio triste y medio huraña. Entonces se aumentó mi desconcierto; y sus mejillas cándidas e ilesas, y su labio, jugoso y entreabierto, besé... y ella, agregó: —¿no me confiesas la verdad? ¿no será... (¡dime si acierto!) para besarse... así... como me besas?—