Spanish poem
Cuando El Artista Puso La Vigorosa Mano
by Julio Flórez
Cuando el artista puso la vigorosa mano sobre las teclas, todos enmudecieron... luego, de las entrañas frías y trémulas del piano surgió la risa, el llanto, la imprecación y el ruego. Después... al recio empuje terrible y soberano del Músico, volaron en torbellino ciego, arrullos y sollozos y gritos de oceano en notas perfumadas y en hálitos de fuego. Se incorporó el artista, de pronto, y una ola de entusiasmo inaudito lo envolvió en un instante. Su frente ya ceñía la inmortal aureola. Sólo su novia, muda, y en un rincón distante, al pensar que la Gloria le quitaba su amante, y, que, al fin, quedaría desconsolada y sola inclinó la cabeza como frágil corola... y rodó por el suelo... tembloroso diamante.