Spanish poem
Íntima
by Julio Flórez
Anoche, cuando huiste y me dejaste solo, desconfiado y triste y yerto como un témpano del Polo, sentí cólera y celos y, para despreciarte, ¡pedí bríos al Dios que está en los cielos! ¡Mas... volviste! Y tus ojos más sombríos me miraron... entonces tu hechicera pupila pareciome más obscura que la siniestra hondura de un cielo por la sombra encapotado: ¡ah... como si la hubiera reteñido la tinta del pecado! Pero al hacerte un tímido reproche y saber la verdad desnuda y fría, de tu pupila entre la ardiente noche, la estrella del cando resplandecía.