Spanish poem
Ved Ese Roble Que Abatir No Pudo
by Julio Flórez
Ved ese roble que abatir no pudo ayer el huracán que asoló el monte, y que sigue siendo el alto y rudo centinela que mira al horizonte. El rayo apenas lo agrietó; sereno sobre su vieja alfombra de hojarasca se yergue aún como retando al trueno que la furia azuzó de la borrasca. Sé tú como ese roble: que la herida que abra en tu pecho el dardo de la suerte sin causarte escozor, sane enseguida. Labora y triunfa como sano y fuerte, para que el lauro que te dé la vida, flote sobre el remanso de la muerte.