Spanish poem
Llegada de los meses y de las horas
(Terpsícore puede más que Morfeo...)
Saludando cortésmente a la buena Mamá Juno (son las XII de la noche, del mes doce a 31), entran: Junio, Julio, Agosto, Setiembre, Octubre y Noviembre. Enero, Marzo y Abril, Mayo, Febrero y Diciembre.
Síguelos el Viejo Tiempo, con traje de soberano (El Patriarca de los Siglos a quien ninguno conoce), y tomadas de la mano, formando rueda y bailando la vieja danza del brinco: La seis, la ocho, la nueve, la diez, la once, la doce, la una, la dos, la cuatro, la tres, la siete y la cinco.
(Anuncian: está Terpsícore.) Todos despiertan y ríen: el gran salón se ilumina con mil resplandores blancos; Barba Azul corre en sus zancos; raras macabras armónicas los instrumentos deslíen, y sin que haya espiritistas saltan las mesas y bancos. Byrón, Tirteo y Quevedo se olvidan de que son cojos, Rabelais y el gran Leopardi no saben ya sus defectos; Homero y Milton se muestran, ambos, con grandes anteojos; los cuerdos se vuelven locos y arlequines los proyectos. (Por bailar a misia Parca también se le van los ojos).