Versos Spanish Leopoldo Lugones Endecha

Spanish poem

Endecha

by

Listen in the reader

Callada noche de amor En cuita de almas propensas Que une las manos intensas Con un remoto temblor. Soledad de la ventura, Donde el aire rumoroso Sensibiliza un reposo De jardín y de agua oscura; Hasta parecer que al fin, Nuestra emoción taciturna Se dilata en la nocturna Palpitación del jardín. Como en una onda de tul Nuestra quimera remonta, Y la noche nos apronta Su profundo lecho azul. Melancólico cantar Parece que se enajena Con la anticipada pena De lo que no ha de durar. Y en la fútil muselina, Tu brazo delgado y fresco, A mi dolor gigantesco Más íntimo se avecina. Mi inquietud palpa en tu anillo No sé qué vaga certeza Para tu delicadeza De amoroso huevecillo. Y en las estrellas perdida, Adivino que persiste Tu mirada obscura y triste Porque contiene mi vida. Así en tu ensueño estelar, Como en un luto hondo y bello, Pone un romántico sello La nobleza de penar. Tu amor en la poesía De tus ojos está expreso Tan fielmente, que por eso Se vuelve melancolía; Pues si el beso da su encanto Genuino a los labios rojos, Es condición de los ojos La fidelidad del llanto. A mí te acoges mimosa, Con la ternura infinita De ser sólo una cosita Pequeñita y deliciosa. Tu seno que dócil late En tu blusa conveniente, Calma con gracia inocente El fervor de mi combate. Y al amor de un madrigal, Te llamo entre dulces bromas, Suavidad de Cuatro Aromas, Como en un cuento oriental. Mas ese instante divino Que vive tu juventud, Lleva en su misma quietud La congoja del destino. Cada murmullo de viento Me dice, en soplo de muerte, Qué cerca estoy de perderte Cuando más mía te siento. Qué graves son las quimeras, Qué breves las alegrías, Oh Suave que morirías, Oh mi Triste, si supieras... Con temeroso recelo, En cada vuelo lejano Creo advertir una mano Que te llama desde el cielo. Si en la noche desolada, Profundo sueño te mece, Qué lóbrego me parece Tu cabello en la almohada. Y mi alma de amor transida, Goza más con estar cierta, Que nunca sabrás despierta Lo que te quiero dormida. Ya sobre el jardín sombrío, De prímavera encantado, El firmamento ha virado Como un profundo navío. En el follaje escondida, Una estrella grande y clara, Parece que nos ampara Lejos del mundo y la vida. Con análogo esplendor Que en luz duplica tus huellas, Tiembla llorado de estrellas El cielo de nuestro amor. En lo hondo de nuestro ser La quimera se encapricha, Y es más dulce que la dicha La tristeza de querer.

Suavidad de Cuatro Aromas,

Suave

Triste