Spanish poem
Ocasos Salvajes
Grave en la decadencia de su prez soberana, sobrelleva la aleve clausura de las rejas, Y en el ocio reumático de sus garras ya viejas La ignominia de un sordo lumbago lo amilana. Mas a veces el ímpetu de su sangre africana Repliega un arrogante fruncimiento de cejas, Y entre el huracanado tumulto de guedejas Ennoblece su rostro la vertical humana. Es la hora en que hacía el vado, con nerviosas cautelas, Desciende el azorado trote de las gacelas, Bajo la tiranía de atávicos misterios. La fiera siente un lúgubre influjo de destino Y en el oro nictálopede su ojo mortecino Se hastía una magnánima desilusión de imperios.