Spanish poem
González Martínez
No, poeta, te engañas, no eres el mismo. ¡Tienes tantos muertos sepultos dentro del corazón! Aquel que amaba, libre de males y de bienes, sonámbulo de un mundo de luz y de ilusión.
Aquel que ansiaba un fresco laurel sobre las sienes como un premio al glorioso ritmo de una canción; aquel que, malherido de engaños y desdenes, pedía la limosna de una consolación.
Y aquel... Y aquel... ¡Han muerto tantos en ti, poeta!
Los recuerdos se agolpan en la cripta secreta donde yacen tu anhelo, tu fe, tu juventud.
Tu yo actual sufre porque a sus muertos no olvida, y con recelo espera que lo acueste la vida, blandamente, en el fondo del último ataúd.
Madrid, Noviembre 1917.