Spanish poem
Ya Está; No Tengas Miedo De Mi Pena
Ya está; no tengas miedo de mi pena; no me pondré en ridículo; precisa fingir, y fingiré, ¿Ves? La sonrisa acude a mi semblante y lo serena ¡Vaya ejemplo el tuyo!... ¿Magdalena?... ¿Te figuras que un Cristo se improvisa? ¿Que te perdone así? Vas muy aprisa; Cállate, es lo mejor, no estás de vena. Y bien: me voy, termina tu tocado, No te alarmes, lo sé, no es de buen tono; No volveré a llorar como he llorado; tú guarda tu maldad y yo mi encono ¿Como buenos amigos?... Aceptado. ¿Qué quieres más?... ¿Perdón?... Pues te perdono.