Spanish poem
¿Y Qué? ¿Será Posible Que Nosotros
by Manuel Acuña
¿Y qué? ¿Será posible que nosotros Tanto amemos la gloria y sus fulgores, La ciencia y sus placeres, Que olvidemos por eso los amores, Y más que los amores, las mujeres? ¿Seremos tan ridículos y necios Que por no darle celos a la ciencia, No hablemos de los ojos de Dolores, De la dulce sonrisa de Clemencia, Y de aquella que, tierna y seductora, Aún no hace un cuarto de hora todavía, Con su boca de aurora, «No te vayas tan pronto», nos decía. ¿Seremos tan ingratos y tan crueles, Y tan duros y esquivos con las bellas, Que no alcemos la copa Brindando a la salud de todas ellas? Yo, a lo menos por mí, protesto y juro Que si al irme trepando en la escalera Que a la gloria encamina, La gloria me dijera: —Sube, que aquí te espera La que tanto te halaga y te fascina; Y a la vez una chica me gritara: —Baje usted, que lo aguardo aquí en la esquina, Lo juro, lo protesto y lo repito: Si sucediera semejante historia, A riesgo de pasar por un bendito, Primero iba a la esquina que a la gloria. Porque será muy tonto Cambiar una corona por un beso; Mas como yo de sabio no presumo, Me atengo a lo que soy, de carne y hueso, Y prefiero los besos y no el humo, Que al fin, al fin, la gloria no es más que eso. Por lo demás, señores, ¿Quién será aquel que al ir para la escuela Con su libro de texto bajo el brazo, No se olvidó de Lucio o de Robredo Por seguir, paso a paso, A alguna que nos hizo con el dedo Una seña de amor, así... al acaso? ¿O bien, que aprovechando la sordera De la obesa mamá que la acompaña, Nos dice: ¡No me sigas! Porque mamá me pega y me regaña? ¿Y quién no ha consentido En separarse del objeto amado Con tal de no mirarlo contundido? ¿Quién será aquél, en fin, que no ha sentido Latir su corazón enamorado, Y a quién, más que el café, no ha desvelado El café de no ser correspondido? Al aire, pues, señores, Lancemos nuestros hurras por las bellas, Por sus gracias, sus chistes, sus amores, Sus perros y sus gatos y sus flores, Y cuanto tiene relación con ellas. Al aire nuestros hurras De las criaturas por el ser divino, Por la mitad del hombre, Por el género humano femenino.
café