Spanish poem
¡Santa Naturaleza, Madre Mía!
Adiós al poeta ¡Santa Naturaleza, madre mía!, me has cobijado en tu regazo inmenso y disipaste con tu soplo intenso la nube del dolor que me envolvía. Mas ¡ay! vuelve la vida ingrata y fría, mi sueño celestial quedó suspenso... Ya alza la tierra su divino incienso y en su carro triunfal asoma el día. Poeta: es fuerza abandonar el monte. Bajemos, pues ya al ras del horizonte, Venus agonizante parpadea; tú al teatro, a la clínica, al Senado; yo a vegetar tranquilo y olvidado en el rincón oscuro de mi aldea.