Spanish poem
En El Jardín
Ella estaba turbada y sonreía, él le hablaba en la sombra a media voz; solo estaba el jardín, y la algazara del baile se escapaba del salón. Al través de las hojas las estrellas lanzaban temblorosas su fulgor... Yo no sé cómo fue; mas, sin pensarlo, se encontraron los labios de los dos. Y encontrarse los labios cariñosos de dos que se aman con inmenso amor, es sentir que dos almas, que dos vidas, se confunden en una, y van a Dios... ¡Sonrisa de mujer, tú eres aurora! ¡Beso de la mujer, tú eres un sol...! ¡Qué dulces son tus besos, vida mía! ¡Qué hermoso es el amor!