Spanish poem
La ballena y el lobo
Mirando con desprecio a cuantos peces pueblan el ancho mar, una ballena decía a boca llena: “todo esto es pitijaya; en dos reveses arrollaría estos bichos si quisiera y me los tragaría en un instante.
Si el mentado elefante viviera, me tragara también al elefante; pues, bien visto si ensancho mi garguero soy capaz de tragarme al mundo entero”.
Tantas baladronadas a todo pez tenían ya mohino, hasta que un lobo callandito vino por entre las oladas; observó que la grande tragadora apenas anchovetas engullía, y a todos avisó que la Señora con toda su armazón nada valía.
Fabio, cuanta a tu amigo este pasaje; dile que a nadie ultraje exagerando su sin par talento; no vaya a ser que un lobo halle sus tretas, y nos haga saber en un momento que no puede tragar sino anchovetas.