Spanish poem
Los gatos
Una gata parió varios gatitos, uno blanco, uno negro, otro manchado; luego que ellos quedaron huerfanitos los perseguía un perro endemoniado; y para dar el golpe a su enemigo no había más remedio que juntarse, y que la dulce unión fuese su abrigo.
Van pues a reunirse, y al tratarse sobre quién de ellos deba ser cabeza, maullando el blanco dijo: A mí me toca por mi blancura, indicio de nobleza.
El negro contestó: Calla la boca; el más diestro y valiente mandar debe. Malo, dijo el manchado, si esto dura temo que todo el Diablo se lo lleve.
Unión y mande el digno. Esto es locura, gritó el blanco; y el negro le replica. Se dividen por fin en dos partidos; la ira y la turbación se multiplican, se arañan, gritan, y a sus alaridos acude mi buen perro y los destroza.
Si a los gatos al fin no parecemos, paisanos ¿esperamos otra cosa? ¿Tendremos libertad? Ya lo veremos…