Spanish poem
Amanecer cordial
by Medardo Ángel Silva (1898–1919)
Ah, no abras la ventana todavía, ¡es tan vulgar el sol...! La luz incierta conviene tanto a mi melancolía... Me fastidia el rumor con que despierta la gran ciudad... ¡Es tan vulgar el día...!
Y ¿para qué la luz...? En la discreta penumbra de la alcoba hay otro día dormido en tus pupilas de violeta... Un beso más para mi boca inquieta... ¡Y no abras la ventana todavía...!