Spanish poem
Philosophia
by Medardo Ángel Silva (1898–1919)
Al borde de la vida sentémonos, ¡oh Mía! y miremos correr las horas pasajeras; ¡dulce es el sol fugaz!, bendigamos el día y confiemos en El que hizo las primaveras.
Comamos nuestro pan, bebamos nuestro vino y reciba el Señor nuestra diaria alabanza: podrá ser duro el golpe del adverso Destino pero quedan las alas: ¡nos queda la Esperanza!
Dejemos el camino a los que tienen prisa; a nosotros nos basta un beso, una sonrisa... El tesoro mental pródigamente damos
y no guardamos nada porque nada tenemos... Y menos nos inquieta el saber donde vamos pues el Amor nos dice que juntos marcharemos...