Spanish poem
Salutación
by Medardo Ángel Silva (1898–1919)
Desde la ebúrnea torre donde, como el latino artífice, cincelo mi verso diamantino —miel para la famélica jauría—, pongo mi lira acorde al melodioso coro de los címbalos rítmicos y las trompetas de oro que dicen tu triunfo sonoro, Rey de la clásica Harmonía.
Yo, que rimé la música de las profanas prosas, lírico jardinero de las sensuales rosas, en los vastos dominios del Príncipe Rubén, te doy en mi incensario los más puros aromas, mando laurel y mirto, con mis blancas palomas, a decorar tu altiva sien.
Como una ronda griega cincelada en un vaso, ronda de blancas ninfas que armonizan su paso al mismo vago y dulce son, suelto las mensajeras alondras de mi canto hacia el bosque de lauro, de magnolia y acanto, en que resuena tu canción.
Rojos labios sonríen a tus labios, Patriarca; el heráldico cisne su leve cuello enarca al arrugar la brisa del mar el verde tul; y avanza a la ribera del sombrío Destino tu nave, ¡oh, argonauta de un ensueño divino, que despliegas del Arte el pabellón azul!
Triunfalmente conduces el alado Pegaso, tu nombre llena el cielo del Levante al Ocaso, la eterna luz nimba tu sien. Y penetras, al son de cien liras sonoras, al reino donde miran las eternas auroras Homero, Dante, Hugo y Verlaine.