Spanish poem
Tus Clavos Son Las Llaves Que Nos Abren
Tus clavos son las llaves que nos abren de la muerte—vida—los cerrojos. Son los cuatro colmillos de la Muerte que forjó Tubalcain el cainita Génesis IV, 22. con el arte inventado en la mazorca primitiva de hogares estadizos que alzó en tierra, empastándolo con sangre Génesis IV, 17. —cimiento—el hijo de hombre que primero cortó a hermano el respiro—¡y fue la guerra!— de que el arte surgió que con tus manos santificaste, ¡Maestro carpintero! Callosas ellas en tus mocedades Lucas II, 51. de oscuro trance manejaron clavos cuando sudaste sobre la madera —de esa tu cruz, cama de boda, agüero— a diario ganándote el mendrugo del pan que nos enseñas a ganárnoslo cada día pidiéndolo a tu Padre. El arte que del árbol de la ciencia del bien y el mal, tomándolo entregara de Caín a la diestra Adán, su padre, tus manos rescataron. Y esas manos, abiertas siempre, al fin la industria humana clavó a la cruz, al trabajado leño con el sudor del hombre consagrado. Porque es tu cruz también obra del arte que sobrepuja a la naturaleza. Caín, el labrador, a su linaje Génesis IV, 2. legó el ingenio, hermano del arrojo de criminal envidia—es arte el crimen— civil, y Tú, Señor, lo sublimaste, ¡Tú, con tus manos levantando al cielo el fruto desastrado del saber!