Spanish poem
Guiando Un Tribunal De Tiburones
Guiando un tribunal de tiburones, como con dos guadañas eclipsadas, con dos cejas tiznadas y cortadas de tiznar y cortar los corazones, en el mío has entrado, y en él pones una red de raíces irritadas, que avariciosamente acaparadas tiene en su territorio sus pasiones. Sal de mi corazón, del que me has hecho un girasol sumiso y amarillo al dictamen solar que tu ojo envía: un terrón para siempre insatisfecho, un pez embotellado y un martillo harto de golpear en la herrería.