Spanish poem
Nacimiento de España
Como una piel de toro peninsular, sonora, como un radiante puño que dilatara el tiempo, dio sobre el mar y el agua se sintió más hermosa. Su piel quedó extendiendo su exaltada frontera fósil, y devorando ascuas, luz de siempres.
Fue el sol: la sed profunda del sol por la hermosura. El sol fue desprendiéndose de su mejor pedazo, de su carne más íntima y la trajo a sus pies.
Y aquí trajo el mercurio sus temblores extraños, y aquí el zinc y aquí el plomo desplegaron sus aves de vuelo sumergido, y el acero y el bronce su masculino ceño.
Aquí hizo nido el trueno y el pedernal y el mármol. La vida mineral vio esconderse el carbón en su cuerpo crispado, y el caballo y el toro la juventud más brava despertaron al duelo de los cuerpos aquí.
España, España, España, carne, solar materia.
Halló la agricultura su cuerpo más poroso en ti, y halló en seguida la patria del naranjo y el centro del olivo.
Eres toda de sol. Te empuja la alegría, te detiene en la muerte, en el trigo, en la pena, y todo en ti es de vida, de solares cumplidos. El día es tu riqueza.