Spanish poem
Himno
by Bartolomé Mitre (1821–1906)
Lavalle, tu cabeza De penas fué calvario, Y vaso lacrimario Tu grande corazon: Y los cautivos pueblos Vertieron en tu seno El llanto de amor lleno Que el pueblo derramó.
Luchando cuerpo á cuerpo Caiste en noble guerra, Sobre la misma tierra, Que tu sudor regó. Y el corazon del mártir Que atesoraba el llanto Un génio sacrosanto Del cuerpo arrebató.
Alzóse hasta las cumbres Del alto Chimborazo, Y allí con fuerte brazo Tu corazon clavó; Y cual en noble túmulo Brilla la urna de oro, La urna de nuestro lloro Allí vierte esplendor.
Torrente de dolores Por Dios atesorado, Cual dictamo sagrado Que destiló el amor! ¡Oh corazon que fuiste El cáliz de amarguras, A las espadas duras Dá el templo del honor!
Acérquese allí el jóven Y beba fortaleza, Allí busquen firmeza Los brazos sin vigor; Allí vaya ese pueblo Que dobla su garganta, Y beba la ira santa Que hiera al opresor.
Allí vaya la vírgen A derramar sus flores, Para jurar amores Al que combata al vil; Acérquese allí el niño Y en su dolor templado Levante el grito osado De lucha varonil.
Y diga á los que duermen En el polvo sangriento: «Dad otra vez al viento «De Mayo el pabellon; «Y vencidos cien veces, «Otras tantas deshechos, »Oponed duros pechos «A la dura opresion.»
Sí, que la voz del niño Oráculo es del cielo Para anunciar consuelo A un pueblo en horfandad, Y sus puras palabras Al tiempo de verterlas Se convierten en perlas En la urna funeral.