Versos Spanish Olegario Víctor Andrade El crepúsculo

Spanish poem

El crepúsculo

by (1839–1882)

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Gime la fuente y fúnebre sudario envuelve el horizonte; mudo se extiende tras el alto monte el valle solitario; siniestros y tranquilos alzan sus ramas lúgubres los tilos. ¿No veis al través de ellos brillar de amor la estrella vespertina, y juguetear sus pálidos destellos en la cumbre de la árida colina ?

Vosotros que adornados de guirnaldas pasáis entre las sombras suspirando, ¿sois amantes felices? Brillan en las tinieblas sueltas faldas, despiértase la hierba y rumor blando melancólico zumba; fresca y lozana hierba, ¿qué le dices a la callada tumba?

¡Amad! dice la hierba, amad, la fosa ; ¡amad! ¡vivid un día! Triste es la sombra, y fría la altivez del ciprés de negros ramos. La mejilla de rosa busca el labio de fuego; el amor y la luz nacen hermanos. Amad, que ya el crepúsculo se acerca; ¡amad! mientras nosotros meditamos.

Dios encendió de la pasión la llama, al mundo celos da nuestra ventura. ¡Oh! amantes que pasáis bajo los tilos alegres y tranquilos, todo el amor que en vuestro pecho queda se convierte en plegaria santa y pura cuando feroz la muerte nos arrastra hacia, la tumba obscura!

El seco polvo que el sepulcro encierra beldad fué ayer y aun el amor lo abrasa. Las brisas turbulentas de la tierra, de la hierba los vástagos agitan ; el soplo de Dios pasa, y tumbas y cadáveres palpitan!

De la humilde morada campesina envuelve el pardo techo la neblina, suena en el valle que pesado huella del segador cansado el paso lento, y, flor de luz, la esplendorosa estrella su radiante fulgor puro destella en el cristal azul del firmamento! ¡Gozad, reíd! mañana será tarde, ¡es la estación de amor! se esconden rojas las tiernas fresas en las verdes hojas, y el ángel pensativo de la tarde, a merced de los vientos desatados, va indeciso y recoge confundidos la oración de los labios apagados y el beso de los labios encendidos!