Spanish poem
Nuestra misión
by Olegario Víctor Andrade (1839–1882)
Tiembla la selva y al cielo envía como las notas de una canción, nubes de aromas y de armonía, blandos suspiros, que en dulces giros y en ondas mágicas vagan del aire por la extensión!
Valles floridos, rudas colinas, gradas gigantes de inmenso altar, alzan en blancas, tibias neblinas, como las aves himnos suaves, que desarrugan la frente torva del ancho mar.
¡ Salmo del orbe que en luz ondula ! ¡ Fúlgido idioma, verbo inmortal ! Do quier palpita, do quier circula la voz celeste salmodia agreste que más intensa vibra en la lira primaveral !
La flor perfumes, la hoja murmullos, la brisa soplos, el astro luz ; la fuente espumas, el ave arrullos, todo en el suelo siente el anhelo de enviar su ofrenda, la pura ofrenda de la virtud !
¿Y el alma joven, el alma pura, vaso elegido para el ideal, como una estatua soberbia y muda, sin voz ni aliento del pensamiento, la ofrenda mágica a ese concierto no irá a llevar?
¡Oh! no, que es sílaba del ritmo eterno la voz suavísima de la mujer, y en el lenguaje sublime y tierno del sentimiento, sabe el acento que hasta a las rocas fecundas lágrimas hace verter!
¡Oh! no, que un día, tremendo día, al pie postrada de tosca cruz sublime ejemplo nos dio María de fortaleza, y en su cabeza brilló la llama que al mundo inunda de viva luz.
¡Oh! no, que tiene misión gigante la que parece débil mujer, verter a gotas de su alma amante en el veneno del duelo ajeno, y en la amargura que el hombre al hombre le da a beber!
¡Oh! no, que guarda la santa gracia en el santuario del corazón, y hasta en las horas de la desgracia levanta el vuelo con noble anhelo y alza a los mártires sobre las alas de la oración !
¡Oh! no, que es fuente que alienta y baña de la esperanza la tierna flor, es la paloma que en tierra extraña sin luz ni galas, bate las alas y a los que sufren lleva el mensaje consolador !
¡ Noble destino nos cabe, amigas ! ¡ Ancho horizonte de aroma y luz ! Los sufrimientos y las fatigas, son sombra vana; todo lo allana el alma fuerte con el aliento de la virtud !
Julio de 1874.