Versos Spanish Porfirio Barba Jacob Yo Descendí De La Antioqueña Cumbre

Spanish poem

Yo Descendí De La Antioqueña Cumbre

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Yo descendí de la antioqueña cumbre, de austera estirpe que el honor decora, el alma en paz y el corazón en lumbre, y el claro sortilegio de la aurora bruñó mi lira y la libró de herrumbre. Y fui, viajero de nivoso monte y umbría roza de maíz, al valle que da a la luz su fruta entre su llama: había miel de filtros de sinsonte que derrama canción de rama en rama. Y el mar abierto, a mí divinamente su honda virtud hizo afluir entera: gusté su yodo... y la embriaguez ignota de no sé qué sagrada primavera bajo la paz de una ciudad remota. Fulgía en mi ilusión Acuarimántima. Ciudad del bien, fastuosa, legendaria, ciudad de amor y esfuerzo y ufanía y de meditación y de plegaria; una ciudad azúlea, egregia, fuerte, una Jerusalén de poesía. Y como los cruzados medioevales, ceñíme al torso fúlgida coraza y fuime en pos de la ciudad cautiva, burlando la guadaña de la Muerte y la fortuna a mi querer esquiva. La ondulante odisea rememoro con amor y dolor... Un linde vago, de súbito sangriento, ya cetrino... Un buque... un muelle... un joven noctivago... y el tono de la voz... y el pan marcino... La maravilla comba, transparente, de las noches de junio hacia la hondura de un huerto viola, en ácidos alcores; y allí la levadura de mis cantos, hecha de mezquindad y sinsabores. Y aquella niña del amor florido y oloroso, y ritual, y enardecido, el seno como un fruto no oprimido, y un dulzor en los besos diluïdo, y un no sé qué... que túrbame el sentido. Y la huraña beldad, el mármol yerto e inconmovible; y la Infantina huraña que era el postrer jazmín que daba un huerto... ¡Me figuro las luces de sus ojos como dos cirios de un cariño muerto! Y el arduo afán en el impulso vario por resolver el canto en melodía. Derrame un ruiseñor en el himnario toda la miel del día. Un rumor milenario, y la luz de tu lámpara ¡oh Sophía! Húmedos los cabellos —cristalinos caireles de agua y sol—, aún ondulan fantásticas ondinas; mientras danza en la luz un coro de donceles por la playa al influjo de las sales marinas...