Spanish poem
Érase Un Niño De Ojos Negros
by Rafael Pombo
Érase un niño de ojos negros Y húmedos labios de carmín, Que ni de chanza engañó a nadie Y a quien jamás oyó mentir. Siempre en sus viajes a la escuela Iban gritando detrás de él: «Allí va el niño que no miente Ni por un mundo que le den». Y todo el mundo lo quería, Y con su edad creció el amor, Y al verlo, todos susurraban: Esa es la perla del honor. Y si llegaba alguien de fuera Y preguntaba ¿eso por qué? Le contestaban: porque nunca Dijo, ni dice, lo que no es.
¿eso por qué?