Spanish poem
La Música
by Rafael Pombo
Cuando soberbia el alma dio en el cielo Grito de rebelión, Dios con un ceño la humilló iracundo, Cegó sus ojos, y le dijo: «¡Al mundo, Ve a sufrir tu expiación!> El alma entonces se deshizo en llanto Por la primera vez, E hincándose al umbral del firmamento Así con un tristísimo lamento Dijo al Eterno Juez; «¡Señor! pues que al cegarme tu justicia He perdido, ¡ay de mí! El sumo bien de tu visión de gloria... ¿No llevaré siquiera una memoria Del bien que poseí?» Apiadado el Señor díjole entonces: «Tu padre al fin yo soy Y ablandan mis enojos tu gemido: Como un recuerdo de tu bien perdido La música te doy».