Spanish poem
Su Retrato
by Rafael Pombo
Es ella, eterna imagen, Perseguidora sombra, Que el alma siempre mira, Que el labio siempre nombra, Y ante la cual siempre arde Como lámpara fiel mi corazón. Pintola en mi pupila Del cerebro la hoguera, Y en el papel fantástica Le reñejó ligera, Y fébrida mi mano Guiada por el amor la dibujó. Sus ojos, sí, los mismos Que tan feliz me hacían, Que tanto me halagaban, O tanto me mentían, Y acaso a mi retorno ¡Ay! ni se dignan conocerme ya. Sus labios, donde ansioso En beso infatigable Saciaba de delicia Una sed insaciable. Más cada vez sediento, Para saciarme y regalarme más. Su pecho, que convulso Mi pecho comprimía Rabioso de deleite, Feroz de idolatría; Tiernos y castos ambos. Ángeles todos dos. ¡Es ella... no, no es ella! ¡Sus ojos me rechazan, Sus labios no me besan, Sus brazos no me abrazan! ¿Así, cuando yo vuelva, La encontraré, buen Dios? ¡Y me hizo tan dichoso! Tal vez si un solo instante Se hubiera prolongado El ósculo quemante, Habríamos ambos muerto, Sí, de felicidad. Y hoy en mi pecho, ¿cómo Ni un grano deposito De aquel tesoro inmenso De júbilo infinito? ¿Por qué si no era sombra Se disipó como una sombra ya? Y acaso, en tanto muero Por mi adorada bella, Mi dicha no hace falta Para la dicha de ella. ¡Ella es felizl qué importa Que lejos de ella sufra tanto yo! Mas yo sin ella ¡cielos! El caos no es más lóbrego, La nada no es más triste, La muerte no es más hórrida. Sin ella, ¿con qué alas Podrá volar mi espíritu hasta Dios?