Spanish poem
Al hombre que pasó
by Ricardo Güiraldes (1886–1927)
Símbolo pampeano y hombre verdadero, generoso guerrero, amor, coraje, ¡Salvaje!
Gaucho, por decir mejor. Ropaje suelto de viento, protagonista de un cuento vencedor.
Corazón de afirmación.
Voluntad de lealtad. Cuerpo «morrudo» de hombría, peregrina correría que va tranqueando los llanos, con la vida entre las manos potentes de valentía. Vagabunda rebeldía. Carne de orgullo y destreza, alma que tiene corteza, pues no hay viento ni lamento, que penetre en su rudeza, ni doble, de su cabeza, la arremangada fiereza.
En su melena asoleada, que va de luz revolcada, a la oración, flotando está una intención
quiso libertad, la tuvo y en su batallar, no hubo quien le impusiera derrota. Su sangre, gota por gota demostró que era ilusoria, para otros la victoria, y escribió roja su historia.
Pero hoy el gaucho, vencido, galopando hacia el olvido, se perdió. Su triste ánima en pena se fue, una noche serena, y en la cruz del Sur, clavado, como despojo sagrado, lo he yo.
«La Porteñas» 1915