Spanish poem
Si Medito En Tu Eterna Grandeza
Si medito en tu eterna grandeza, buen Dios, a quien nunca veo, y levanto asombrada los ojos hacia el alto firmamento que llenaste de mundos y mundos... toda conturbada, pienso que soy menos que un átomo leve perdido en el universo; nada, en fin... y que al cabo en la nada han de perderse mis restos. Mas si cuando el dolor y la duda me atormentan, corro al templo, y a los pies de la Cruz un refugio busco ansiosa implorando remedio, de Jesús el cruento martirio tanto conmueve mi pecho, y adivino tan dulces promesas en sus dolores acerbos, que cual niño que reposa en el regazo materno, después de llorar, tranquila tras la expiación, espero que allá donde Dios habita he de proseguir viviendo.