Spanish poem
Alma mía
by Rubén Darío
Alma mía, perdura en tu idea divina; Todo está bajo el signo de un destino supremo; Sigue en tu rumbo, sigue hasta el ocaso extremo Por el camino que hacia la Esfinge te encamina.
Corta la flor al paso, deja la dura espina; En el río de oro lleva a compás el remo; Saluda el rudo arado del rudo Triptolemo, Y sigue como un dios que sus sueños destina...
Y sigue como un dios que la dicha estimula, Y mientras la retórica del pájaro te adula Y los astros del cielo te acompañan, y los
Ramos de la Esperanza surgen primaverales, Atraviesa impertérrita por el bosque de males Sin temer las serpientes; y sigue, como un dios...
Yo persigo una forma...
Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo, Botón de pensamiento que busca ser la rosa; Se anuncia con un beso que en mis labios se posa Al abrazo imposible de la Venus de Milo.
Adornan verdes palmas el blanco peristilo; Los astros me han predicho la visión de la Diosa; Y en mi alma reposa la luz como reposa El ave de la luna sobre un lago tranquilo.
Y no hallo sino la palabra que huye, La iniciación melódica que de la flauta fluye Y la barca del sueño que en el espacio boga;
Y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente, El sollozo continuo del chorro de la fuente Y el cuello del gran cisne blanco que me interroga.