Versos Spanish Rubén Darío Augurios

Spanish poem

Augurios

by

Listen in the reader

Hoy pasó un águila sobre mi cabeza, lleva en sus alas la tormenta, lleva en sus garras el rayo que deslumbra y aterra. Oh, águila! Dame la fortaleza de sentirme en el lodo humano con alas y fuerzas para resistir los embates de las tempestades perversas, y de arriba las cóleras y de abajo las roedoras miserias.

Pasó un buho sobre mi frente. Yo pensé en Minerva y en la noche solemne. Oh, buho! Dame tu silencio perenne, y tus ojos profundos en la noche y tu tranquilidad ante la muerte. Dame tu nocturno imperio y tu sabiduría celeste, y tu cabeza cual la de Jano que siendo una, mira a Oriente y Occidente.

Pasó una paloma que casi rozó con sus alas mis labios. Oh, paloma! Dame tu profundo encanto de saber arrullar, y tu lascivia en campo tornasol; y en campo de luz tu prodigioso ardor en el divino acto. (Y dame la justicia en la naturaleza, pues, en este caso, tú serás la perversa y el chivo será el casto.)

Pasó un gerifalte. Oh, gerifalte! Dame tus uñas largas y tus ágiles alas cortadoras de viento y tus ágiles patas y tus uñas que bien se unden en las carnes de la caza. Por mi cetrería irás en jira fantástica, y me traerás piezas famosas y raras palpitantes ideas, sangrientas almas.

Pasa el ruiseñor. Ah, divino doctor! No me des nada. Tengo tu veneno, tu puesta de sol y tu noche de luna y tu lira, y tu lírico amor. (Sin embargo en secreto, tu amigo soy, pues más de una vez me has brindado en la copa de mi dolor, con el elixir de la luna celestes gotas de Dios...)

Pasa un murciélago. Pasa una mosca. Un moscardón. Una abeja en el crepúsculo. No pasa nada. La muerte llegó.