Spanish poem
La anciana
by Rubén Darío
Pues la anciana me dijo: mira esta rosa seca Que encantó el aparato de su estación un día: El tiempo que los muros altísimos derrueca No privará este libro de su sabiduría.
En esos secos pétalos hay más filosofía Que la que darte pueda tu sabia biblioteca; Ella en mis labios pone la mágica armonía Con que en mi torno encarno los sueños de mi rueca.
«Sois un hada», le dije: «Soy un hada, me dijo: Y de la primavera celebro el regocijo Dándoles vida y vuelo a estas hojas de rosa.»
Y transformóse en una princesa perfumada, Y en el aire sutil, de los dedos del hada Vólo la rosa seca como una mariposa.
Ama tu ritmo...
Ama tu ritmo y ritma tus acciones Bajo su ley, así como tus versos; Eres un universo de universos Y tu alma una fuente de canciones.
La celeste unidad que presupones Hará brotar en ti mundos diversos, Y al resonar tus números dispersos Pitagoriza en tus constelaciones.
Escucha la retórica divina Del pájaro del aire y la nocturna Irradiación geométrica adivina; Mata la indificencia taciturna Y engarza perla y perla cristalina En donde la verdad vuelca su urna.