Spanish poem
Para Mariano de Cavia
by Rubén Darío
Maestro: te mando mi alma, te mando mi rosa, te mando mi amor. Con un cóndor vivo te mando mi palma, con una paloma te mando mi flor.
Por tu nacimiento me floreció un verso lleno de dulzura, y era tan profundo, que ya contenía todo el universo con que dominaras la lira del mundo.
Comprende que nunca cambiara mi alma por lo que en ti hubiera de ritmo y razón; laurel que me cubra, no vale tu palma, y es poco tu afecto por mi corazón.