Spanish poem
Tan Alegre, Tan Graciosa
by Rubén Darío
Tan alegra, tan graciosa, tan apacible, tan bella... ¡Y yo que la quise tanto! ¡Dios mío, si se muriera! Envuelta en oscuros paños la pondrían bajo tierra; tendría los ojos tristes, húmeda la cabellera. Y yo, besando su boca, allá, en la tumba, con ella, sería el único esposo de aquella pálida muerta.