Spanish poem
Ecce homo
Se que la humana fibra a la emoción se libra, pero que menos vibra al goce que al dolor. Y en arte no me ofusco; y para el himno busco la estética del brusco estímulo mayor.
Mas no en aleve audacia demando a la falacia la intensa y cruda gracia, como un juglar sutil. A la verdad ajusto el calculado gusto, bajo el pincel adusto y el trágico buril.
Y el daño es tema propio a mí, que bebo en opio el sueño, y hago acopio de lágrimas de hiel. Estudio, peso y mido; y al rudo esfuerzo pido un bálsamo de olvido y un ramo de laurel.
Fatiga y pena ignotas soltaron acres gotas, que son espumas rotas sl pie del bogador. ¡Sonad en mi "lirismo", como en el Ponto mismo, un vasto y fiero abismo de llanto y de sudor!
¡Oh fe y piedad radiosas, qué al polvo de las fosas ponéis alas hermosas con que poder volar! ¡Oh dulces manos bellas, qué al son de las querellas venís de las estrellas a ungir y acariciar!
Ni el santo influjo vuestro suaviza mi siniestro destino, donde un estro enrosca y alza luz. Y a empuje por caída, avanzo mas la vida, maltrecha y abatida como arrastrada cruz,
Mi gloria esta en la nube que por el cielo sube, Llevando, no un querube, Sino una tempestad. ¡Y en el fulgor que anima la yerma y blanca cima, la cumbre que sublima tristeza y soledad!