Spanish poem
Fábula XLVIII
by Tomás de Iriarte (1750–1791)
El Ruiseñor y el Gorrión
(Nadie crea saber tanto, que no tenga más que aprender.)
Siguiendo el son del organillo un día, Tomaba el ruiseñor lección de canto, Y a la jaula llegándose entre tanto El Gorrión parlero, así decía: "¡Cuánto me maravillo De ver que de ese modo Un pájaro tan diestro A un discípulo tiene por maestro! Porque al fin lo que sabe el organillo A ti lo debe todo." —"A pesar de eso (el Ruiseñor replica), Si él aprendió de mí, yo de él aprendo. A imitar mis caprichos él se aplica: Yo los voy corrigiendo Con arreglarme al arte que él enseña; Y así pronto verás lo que adelanta Un Ruiseñor que con escuela canta." ¿De aprender se desdeña El literato grave? Pues más debe estudiar el que más sabe.